Ingite · nº 34 · Julio de 2022

11 INGITE de ir por libre en la vida, te costará un triunfo encontrar una aseguradora que lo suscriba. EL INGITE ANTE LA REFORMA EDUCATIVA Pregunta: Es uno de los presiden- tes más longevos del INGITE y perte- nece a su Junta de Gobierno desde hace muchos años ¿puede contarnos brevemente cuál cree que ha sido los grandes retos a los que se ha enfren- tado este Instituto en los últimos años? Respuesta: Nuestro afán de su- peración y sacrificio ha sido siempre demostrar nuestras capacidades, sin atender a explicaciones teóricas ni ha- cer juegos malabares con la semánti- ca. Hemos demostrado a lo largo de nuestra existencia lo que somos capa- ces de hacer, y eso es lo que nos ha dado fuerzas para hacernos valer en todas nuestras actividades. Por eso, con la creación del INPAEC, primero y del INGITE después, hemos estado en todas las reformas educativas, prin- cipalmente en la propiciada por Villar Palasí, con la redacción de los Libros Blancos de cada profesión y, a partir de aquí, conseguimos la publicación de la Ley de Atribuciones de la Inge- niería Técnica, que declaró nuestra total independencia de cualquier titu- lado universitario. Pero con la promulgación de la Ley de Atribuciones no quedaron claras las competencias plenas en nuestras espe- cialidades. Tuvo que ser con la entrada de España en el Espacio de Enseñanza Superior (EEES) cuando se unificaran las ingenierías, asignando la generalidad a los títulos de Graduado y las especializa- ciones a los títulos de Master. Poco después el Secretario de Es- tado de Educación ordenó la consti- tución de una Comisión de las Inge- nierías para que nos pusiéramos de acuerdo en todo lo relacionado con competencias de ingenieros y de in- genieros técnicos. Y en este Acuerdo se reconoció: “Acordar la existencia de un “graduado en Ingeniería” con plenas atribuciones en el ámbito de la ingeniería de que se trate, y a las que han de corresponder las competen- cias adquiridas en su formación aca- démica; y acordar la existencia de un “master en Ingeniería” en el ámbito de cada ingeniería con atribuciones pro- fesionales específicas, de acuerdo con las competencias adquiridas en su for- mación, y que en ningún caso han de suponer merma de las de los gradua- dos en ingeniería de su rama”. Fruto de ese Acuerdo se aprobó el Real Decreto 1393/2007 de Ordena- ción de las Enseñanzas Universitarias. Desde ese momento no han dejado de intentarse diversas modificaciones, incluyendo veladas restricciones arti- ficiosas que han producido una gran confusión en la ciudadanía, intentan- do volver a la formación especialista de los graduados y generalista de los másteres, y ha tenido que ser la Unión Europea la que nos ponga, como siempre, en el lugar que nos corres- ponde: el ingeniero es el Graduado y el Master es una Especialización del Grado, requisito que también figura en todos los Reales Decretos y sus suce- sivas modificaciones.

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