Ingite · nº 31 ·Abril 2021

26 INGITE OPINIÓN // E n lenguaje coloquial, galima- tías se emplea para designar un desorden, un embrollo o una confusión. Algo contrario a la claridad y a la lógica común. El galima- tías es una especie de niebla o de labe- rinto en donde la razón se extravía. Hay creadores involuntarios de galimatías. Hacen mal, pero se puede comprender que no sean capaces de algo mejor. El desastre sucede cuando el fabricante del galimatías es el encargado de po- ner luz y orden donde hay sombra y desbarajuste. En ese caso, lo justo es pedir responsabilidades al causante. En el caso de las carreras de Inge- niería, de las que ningún país puede ni quiere prescindir, en España padece- mos un asombroso galimatías, creado directamente por los diferentes minis- terios que poseen competencias en la ordenación de las titulaciones univer- sitarias. También participan de este embro- llo el conjunto de las universidades, con sus rectores y cargos directivos, al no informar correcta y claramente sobre el alcance real de las titulaciones de ingeniería, tanto de grado como de máster, en relación con el Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES, en adelante Bolonia), cuyo contenido y finalidad se desvirtúa sin rebozo. Estos galimatías no son inertes: ge- neran otros, procrean criaturas gené- ticamente emparentadas, son conta- minantes y exportan el desorden a los colegios profesionales de las diferentes ramas de la ingeniería, que aún andan sin saber muy bien cómo inscribir en sus registros a titulados en las nuevas modalidades, cuyo contenido y alcan- ce verdadero sigue estando confuso. A este barullo creciente, por fuerza ha venido a sumarse el de la justicia, obligada a lidiar con estos problemas, que suscitan sin necesidad agravios y desajustes que han de resolver los jue- ¿O máster o nada? No es el buen camino Juan Ignacio Larraz Plo, Presidente de la Unión de Asociaciones de Ingenieros Técnicos Industriales y Graduados en Ingeniería de la rama industrial de España, UAITIE

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