Ingite · nº 34 · Julio de 2022
25 INGITE Las matriculaciones en grados habilitantes ha descendido en cinco años, pasando de 98.729 del curso 2016-2017 a 90.283 del curso 2020- 21. Sin embargo, en grados no ha- bilitantes, se ha pasado de 105.376 matriculaciones en el curso 2016-17 a las 120.630 del curso 2020-2021.. Esta situación genera numerosas quejas e indignación por parte de los egresados, que por desconocimien- to y falta de información, ven cómo después de cuatro años de estudios, no pueden acceder a profesión re- gulada y, por tanto, optar a las atri- buciones profesionales que por Ley les serían concedidas si sus titulacio- nes cumpliesen unos determinados requisitos académicos (según las dis- tintas Órdenes CIN). Esta circunstancia obliga a los graduados, además, a continuar sus estudios si quieren obtener un título que les otorgue atribuciones profe- sionales, lo que se traduce en tener que invertir más tiempo y dinero en su formación, cuando lo que real- mente necesita la sociedad es incor- porarlos cuanto antes al mercado de trabajo. En la actualidad, hay 469 titu- laciones diferentes en las distin- tas ramas de la Ingeniería : 215 con atribuciones y 254 sin atribuciones profesionales. El INGITE lleva varios años denunciando esta realidad, y con el objetivo de ayudar a los estu- diantes en el momento de elegir una titulación universitaria concreta, de cualquier rama de la Ingeniería, les sugiere que se informen de, antes de matricularse, si el título que van a elegir le dará acceso o no a una profesión regulada. Los estudiantes deben ser ple- namente conscientes de los estu- dios que van a elegir, con la máxima transparencia posible, ya que es ha- bitual que las universidades no ofrez- can este tipo de información, lo que genera sorpresas desagradables a los alumnos cuando son conocedo- res de que con su titulación no ten- drán capacidad legal para firmar sus proyectos de Ingeniería, direcciones técnicas, informes, etc. Para José Antonio Galdón Ruiz, presidente de INGITE, es esencial dar una solución a las decenas de miles de titulados en ingeniería sin habilita- ción profesional, y poner fin a esta si- tuación lo antes posible, para lo que pide un modelo más competitivo y basado en competencias profesio- nales adquiridas a lo largo de la vida (experiencia y formación continua), que permita tanto el acceso parcial como la evolución profesional, a través de los Colegios Profesiona- les. “Es el momento de modernizar las profesiones de Ingeniería”, indica Galdón, que a su vez lamenta la es- casa información que se ofrece a los estudiantes y que les impide decidir con criterio. ● La brecha de género en matriculados en Grados en Ingeniería todavía es muy visible.
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